El alga, de la especie Cladophor, crecen por todo el Báltico convirtiéndose en un molesto manto verde un tanto indeseable. El trabajo de los investigadores podría servir para reducir la contaminación que supone el consumo de baterías.
Hace tiempo que se está investigando el uso de la celulosa como sustrato para las baterías, esto abarataría notablemente los precios y, lo que es más importante, lograría hacerlas bastante menos contaminantes. Los problemas se encuentran principalmente en la optimización del tiempo de carga. Hasta la fecha no se habían logrado valores satisfactorios con este tipo de baterías experimentales. Por otro lado, desde los laboratorios farmacéuticos se investigaba con el alga Cladophora para usarla como espesante en preparados farmacéuticos. Este alga tiene una nanoestructura única que no se encuentra en ninguna planta terrestre. En la Universidad de Uppsala tuvieron la ocurrencia de emplear este tipo de alga como fuente de la celulosa para las baterías debido a su nanoestructura particular.
En la investigación han trabajado científicos de distintas disciplinas, farmacéuticos, químicos y físicos especialistas en nanotecnología.
José Luis Blanco García-Moreno
Máster en Periodismo y Comunicación Científica UNED





