En búsqueda del consenso | William Murphy
En búsqueda del consenso | William Murphy

Los servicios de mediación han adquirido cierta relevancia mediática, a pesar de que muchas administraciones públicas ya contaban con gabinetes especializados en resolver determinados conflictos sociales. El pasado verano se inauguraba en Madrid la Oficina de Intermediación Hipotecaria para afrontar el problema de los desahucios, y algunas ciudades europeas ya están contando con mediadores profesionales para atender a los refugiados. Ambos casos evidencian la utilidad y versatilidad de la mediación para afrontar problemáticas actuales y por qué se la considera, cada vez en mayor medida, una herramienta preferente en la resolución de conflictos: “La mediación es la vía de resolución de conflictos que se impondría con el tiempo por puro sentido común. Cada vez observamos un mundo más complejo a nuestro alrededor y consideramos más cantidad de factores a la hora de llegar a acuerdos. Las leyes van mucho más despacio“ indica Catalina Bernaldo de Quirós, mediadora especializada en el ámbito familiar y educativo.

La tarea del mediador es sumamente delicada. Ya se trate de un despido improcedente, de la custodia de los hijos o de una solución habitacional, el inicio del proceso a menudo está marcado por la tensión propia de la confrontación. Para revertir la situación y generar la confianza necesaria en un ambiente tan hostil es preciso la intervención de alguien cualificado, con el conocimiento y la habilidad suficiente para conducir el proceso a buen puerto: el mediador profesional. Resulta esencial una mediación de calidad porque, más allá de los factores económicos, lo que entra en juego son distintas sensibilidades y emociones que, de no ser tratadas con la debida sutileza, podría incluso llegar a ser perjudicial. La Ley de Mediación Civil y Mercantil intenta evitar que esto ocurra estableciendo como requisito la formación especializada para aquellos profesionales que vayan a inscribirse en el Registro de Mediación Civil y Mercantil. En este sentido, la UNED renueva su compromiso con la formación de calidad en este área a través del Programa Modular de Mediación que dará comienzo en Diciembre a su cuarta edición. Se trata de un curso de proyección europea que cuenta con la convalidación y acreditación de los Registros de Mediación Familiar a nivel autonómico y cumple con los requisitos exigidos por el Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia y la Ley de Mediación Civil y Mercantil: “La estructura modular de este programa permite una especialización en la materia, ya que se ofrece la posibilidad de cursar un número elevado de créditos en las cuestiones que más puedan interesar sobre la mediación y, de esta manera, obtener un título propio de la UNED y la obtención del título del Máster en Mediación” señala Esther Souto, profesora de la UNED y coordinadora del programa. El curso ofrece una gama de especialidades con desarrollo profesional, entre las que se encuentra la mediación civil y mercantil, penal, policial o intercultural: “En mi caso he cursado la modalidad de mediación civil y mercantil por distintos motivos. Por un lado para tener los conocimientos suficientes en este ámbito, principalmente en los aspectos psicológicos y jurídicos, con adecuadas técnicas de comunicación, negociación y resolución de conflictos y, por otro lado, para ajustar mi formación a los requisitos que establece la Ley de Mediación y la inscripción en el Registro de Mediadores Concursales, acreditando el cumplimiento de la Ley Concursal” comenta Juan Manuel Romero, alumno del Programa Modular de Mediación en su primera edición.

En búsqueda del consenso | Gerald-Streiter
En búsqueda del consenso | Gerald-Streiter

Dado su carácter emergente, el lugar que debe ocupar la mediación sigue generando algunos debates. Para muchos se trata de una vía complementaria al proceso jurisdiccional mientras que para otros lo oportuno sería extrajudicializar esta práctica. Un ejemplo de la mediación intrajudicial es la sesión informativa obligatoria, donde se comunica a las partes la posibilidad de recurrir a la mediación antes de llegar a los tribunales. Por otro lado, los partidarios de la mediación como vía alternativa destacan su naturaleza voluntaria y defienden la autonomía del método. Las dos posibilidades son compatibles, por lo que seguramente se trate de ambas cosas: un método complementario al sistema de justicia al mismo tiempo que una vía alternativa para la resolución de conflictos. “Muchas veces cuando se judicializa un proceso de divorcio es porque no hay mutuo acuerdo ni predisposición a un diálogo constructivo, y eso no es bueno para el sistema familiar. Lo ideal es llegar a los acuerdos a través del proceso de mediación y, una vez alcanzados, darles forma legal si las partes lo consideran necesario” indica Catalina respecto a un proceso que, además de contribuir a descongestionar el sistema judicial, trata de prevenir un excesivo desgaste emocional y otros costes económicos derivados de afrontar un juicio.

El Programa Modular de la UNED es semipresencial y su metodología viene avalada por la experiencia de la UNED como centro especializado en la formación a distancia. Los alumnos realizan sus ejercicios a través de la plataforma virtual ALF, donde disponen del material y soporte necesario: “La modalidad online y los recursos audiovisuales a nuestro alcance, o bien facilitados en algunos casos por los centros asociados, me ha permitido flexibilizar los estudios y adaptarlos a mi horario laboral y a mis obligaciones familiares y profesionales” comenta Juan Manuel, quien ya está inscrito como mediador en el Colegio Oficial de Psicólogos de Galicia. También son juristas, educadores, sociólogos, mediadores y trabajadores sociales quienes buscan encontrar las pautas y claves que complementen sus conocimientos en la materia: “El curso está orientado a profesionales y titulados universitarios que, por razones laborales o de cualquier otra índole, tengan la necesidad de conocer la problemática que se crea por la necesidad de resolver conflictos mediante la Mediación” concluye Esther Souto. Además de las sesiones paralelas programadas a lo largo del año  –quienes no puedan asistir podrán visionarlas a través de TeleUNED-, los estudiantes del Programa Modular de Mediación podrán realizar prácticas online gracias al convenio que la UNED tiene firmado con la Asociación Europea de Mediación.

La actitud que mostramos hacia un problema puede decir mucho de nosotros. Es por ello que, aunque en muchas ocasiones sea imprescindible que intervenga la justicia, la voluntad de escuchar al otro y dialogar como primera opción para resolver un conflicto es una decisión que refleja una gran madurez, como individuos y como sociedad.

La matricula para inscribirse al Programa Modular de Mediación permanecerá abierta hasta el día 1 de Diciembre. En el sitio web del Máster puede consultarse información relativa al contenido de los distintos módulos y otros detalles: www.mediacionmaster.com

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