Identifican agujeros negros masivos en galaxias enanas indetectables hasta el momento

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Un estudio llevado a cabo conjuntamente por el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) y el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC), ha permitido hallar agujeros negros masivos en galaxias enanas. 

Las galaxias enanas se diferencian del resto por estar compuestas por tan solo entre varios millones hasta algunos miles de millones de estrellas. En cambio, las galaxias de tamaño estándar cuentan con muchos miles de millones, pudiendo llegar incluso a cientos de miles de millones de estrellas.

Por lo que se refiere al estudio, los resultados han sido publicados en la revista “Astrophisical Journal Letters”, en un artículo llamado “Hidden AGN in dwarf galaxies revealed by MaNGA: light echoes, o -nuclear wanderers, and a new broad-line AGN”, del que son coautoras Mar Mezcua y Helena Domínguez Sánchez. En el artículo se argumenta que, gracias al empleo de la técnica de observación espectroscópica de campo integral (IFU), se han podido identificar 37 núcleos activos en galaxias enanas, 23 de los cuales habían pasado desapercibidos hasta la fecha.

Los núcleos activos (AGNs) son regiones compactas al núcleo de la galaxia que emiten energía en su región central, habitualmente debido a la presencia de un agujero negro masivo. Asimismo, estos AGNs podrían llegar a convertirse en agujeros negros supermasivos, con una masa del orden de millones o decenas de miles de millones de masas solares.

En este sentido, el hallazgo es relevante en materia de estudio del origen del Universo, puesto que se considera que estos núcleos son parecidos a los de las primeras galaxias, y por ello parecen ser similares a los agujeros negros progenitores. Por esta razón, se estima que los AGNs podrían albergar reliquias de los primeros agujeros negros formados, aquellos que no llegaron a crecer hasta convertirse en supermasivos; y por ello, desvelar gran información sobre los mecanismos de formación de las masas iniciales de los progenitores, o “semillas”.Por otro lado, cabe destacar que el estudio es el más amplio, hasta la fecha, con casi 5.000 observaciones recogidas por MaNGA (Mapping Nearby Galaxies at Apache Point Observatory), y es relevante por el empleo de la técnica IFU. Este sistema de medición espectral permite obtener multitud de espectros por objeto observado, permitiendo, así, obtener un mayor detalle de la composición y cinemática de las poblaciones estelares y del gas de las galaxias, e incluso posibilitando la detección de los vestigios de actividad de estos AGNs cuando ya no son activos; a diferencia de lo que ocurre con las observaciones clásicas de espectroscopia, que solo detectan una fuente energética dominante. De este modo, los resultados obtenidos concluyen que la técnica de espectroscopia IFU reduce la dificultad de detección de los AGNs que por su nivel de actividad o por su ubicación en la galaxia, de otro modo, pasaría desapercibidos y no serían detectable.