¿Cómo serán las refinerías a finales de siglo?

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En un futuro no muy lejano, iremos a las hidrogeneras a repostar pues conduciremos coches que se moverán mediante pilas que utilizan hidrógeno como combustible. Esta es una de las principales conclusiones del curso que tuvo lugar el pasado mes de abril, durante los días 27, 28 y 29, “Nuevas tendencias y retos de los procesos químicos en el siglo XXI”. El curso, que va ya por su tercera edición, está dirigido por la Profesora Elena Pérez Mayoral, del Departamento de Química Técnica e Inorgánica de la UNED, y fue inaugurado por Antonio Zapardiel, Decano de la Facultad de Ciencias. En el curso participaron ponentes de varias universidades españolas junto con investigadores del CSIC, y asistieron unos cuarenta alumnos, de distintas partes de la geografía española. La mayor parte de alumnos eran estudiantes de doctorado y máster, aunque también había personal de empresas químicas.

Nuevas tendencias y retos de los procesos químicos en el siglo XXI
Nuevas tendencias y retos de los procesos químicos en el siglo XXI

El curso dio comienzo con una introducción sobre el impacto de los procesos químicos, y de la catálisis, en la sociedad. El catedrático de la UAM Juan José Rodríguez presentó las tendencias en el diseño de procesos químicos industriales para lograr procesos que sean sostenibles. Puso varios ejemplos en los cuales mostró cómo la tendencia consiste en diseñar procesos que produzcan menos residuos, que consuman menos agua, y, en general, unidades de producción más pequeñas, para minimizar los gastos y los riesgos de almacenamiento de grandes cantidades de compuestos peligrosos. Después, hubo varias ponencias que ilustraron la preparación y caracterización de materiales catalíticos. El profesor de investigación del CSIC Miguel A. Bañares presentó algunos ejemplos en las últimas tendencias en la caracterización de catalizadores, que consisten en diseñar equipos capaces de caracterizar el material en el mismo momento de la reacción.

A continuación, se analizaron distintos procesos químicos de interés, con ponencias dedicadas a la biocatálisis, a la química verde, a los procesos químicos de descontaminación, tanto de aire como de aguas y suelos. Fué en esta parte del curso donde se incluyó una ponencia de Miguel A. Peña Jiménez, secretario de la Asociación Española del Hidrógeno, el cual ilustró sobre las posibilidades del hidrógeno como vector energético, haciendo un repaso a los problemas y estado actual de los distintos métodos de producción de hidrógeno, su seguridad y almacenaje, y el estado de desarrollo de las pilas de combustible necesarias para producir energía a partir de esta molécula. Los participantes visitaron las instalaciones del Centro de Investigación de CEPSA y allí se impartió una conferencia sobre el impacto de los catalizadores en el mundo del petróleo a cargo de Juana M. Frontela Delgado, responsable del Centro.

Tendremos plantas químicas más pequeñas, que apenas generarán residuos, y que consumirán muy poca energía y agua

El curso finalizó con dos ponencias, una impartida por un profesor de economía y la otra por un profesor de Ingeniería Química, que presentaron aspectos distintos de una misma moneda. El profesor San Martín (UNED) realizó una presentación sobre el estado actual de los mercados energéticos, e ilustró sobre las posibilidades económicas del desarrollo de las distintas alternativas al petróleo (carbón, shale gas, arenas bituminosas etc.) en función de cómo evolucione el precio del barril en los próximos años, y cómo esto está relacionado con las fuertes tensiones políticas que se están viviendo en oriente medio. La conclusión principal de su ponencia, dirigida hacia un público compuesto por químicos e ingenieros químicos, fue que hay que tener en cuenta la coyuntura económica/política a la hora de diseñar o investigar nuevos procesos. Por su parte el Prof. Santamaría (U. Zaragoza)  ilustró sobre algunos procesos realmente novedosos que veremos en los próximos años, que utilizan fuentes de energía alternativas, como la luz.

Las conclusiones principales, por tanto, se pueden resumir en que tendremos plantas químicas más pequeñas, que apenas generarán residuos, y que consumirán muy poca energía y agua. Usaremos fuentes de energía renovables, con las cuales produciremos hidrógeno que usaremos como combustible. Los materiales como plásticos probablemente los obtendremos a partir de biomasa… aunque aún queda petróleo para muchos años…

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